19 de julio de 2014

RAUL GOMEZ JATTIN. "Consolación".

CONSOLACION

Cuánta congoja agazapada
Llevas, Eusebio
El paisaje moral de tus contemporáneos
Te afectó como una lepra blanca.

Eres demasiado sensible, muchacho
Recógete en los libros,
En tu alquimia,
En el calor de tu madre.

El resto no vale la pena, Eusebio
Son fantasmas
Muchedumbres de fantasmas ebrios.

RAUL GOMEZ JATTIN


Nombre: Raúl Gómez Jattin
Lugar y fecha nacimiento: Cartagena de Indias (Colombia), 31 de mayo de 1945
Lugar y fecha defunción: Cartagena de Indias (Colombia), 22 de mayo de 1997 (51 años)

10 de junio de 2014

JOSE MARTI. "En ti pensaba"

José Martí.- En ti pensaba -

EN TI PENSABA

En ti pensaba, en tus cabellos
Que el mundo de la sombra envidiaría,
Y puse un punto de mi vida en ellos
Y quise yo soñar que tú eras mía.

Ando yo por la tierra con los ojos
Alzados -¡oh, mi afán!- a tanta altura
Que en ira altiva o míseros sonrojos
Encendiólos la humana criatura.

Vivir: -saber morir-; así me aqueja
Este infausto buscar, este bien fiero,
Y todo el Ser en mi alma se refleja,
Y buscando sin fe, de fe me muero.

JOSE MARTI

3 de junio de 2014

Charles Baudelaire. "A la que pasa"

Charles Baudelaire

A LA QUE PASA

La avenida estridente en torno de mí aullaba.
Alta, esbelta, de luto, en pena majestuosa,
Pasó aquella muchacha. Con su mano fastuosa
Casi apartó las puntas del velo que llevaba.

Ágil y ennoblecida por sus piernas de diosa,
Me hizo beber crispado, en un gesto demente,
En sus ojos el cielo y el huracán latente;
El dulzor que fascina y el placer que destroza.

Relámpago en tinieblas, fugitiva belleza,
Por tu brusca mirada me siento renacido.
¿Volveré acaso a verte? ¿Serás eterno olvido?

¿Jamás, lejos, mañana?, pregunto con tristeza.
Nunca estaremos juntos. Ignoro a dónde irías.
Sé que te hubiera amado. Tú también lo sabías.

CHARLES BAUDELAIRE

28 de mayo de 2014

José Angel Buesa . "Así, verte de lejos"

ASI, VERTE LEJOS

Así, verte de lejos, definitivamente.
Tú vas con otro hombre, y yo con otra mujer.
Y así como el agua que brota de una fuente
Aquellos bellos días ya no pueden volver.
Así, verte de lejos y pasar sonriente,
Como quien ya no siente lo que sentía ayer,
Y lograr que mi rostro se quede indiferente
Y que el gesto de hastío parezca de placer.
Así, verte de lejos, y no decirte nada
Ni con una sonrisa, ni con una mirada,
Y que nunca sospeches cuánto te quiero así.
Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
La noche entera es corta para soñar contigo
Y todo el día es poco para pensar en ti.

JOSE ANGEL BUESA

21 de mayo de 2014

Francisco Luis Bernárdez. "La ciudad sin Laura"

Francisco Luis Bernárdez.

LA CIUDAD SIN LAURA

En la ciudad callada y sola mi voz despierta una profunda resonancia.
Mientras la noche va creciendo pronuncio un nombre y este nombre me acompaña.
La soledad es poderosa pero sucumbe ante mi voz enamorada.
No puede haber nada tan fuerte como una voz cuando esa voz es la del alma.
En el sonido con que suena siento el sonido de una música lejana.
Y en la energía remota que la mueve siento el calor de una remota llamarada.
Porque mi voz es una chispa de aquella hoguera que eterniza lo que abrasa.
Porque mi amor es una chispa de aquella hoguera que eterniza lo que abrasa.
Para poblar este desierto me basta y sobra con decir una palabra.
El dulce nombre que pronuncio para poblar este desierto es el de Laura.
Las cosas son inteligibles porque este nombre de mujer las ilumina.
Porque este nombre las arranca de las tinieblas en que estaban sumergidas.
Una por una recuperan su resplandor espiritual y resucitan.
Una por una se levantan con el candor y la belleza que teman.
La obscuridad desaparece mientras el sueño silencioso se disipa.
Por este nombre de los nombres hasta la muerte sin palabras tiene vida.
Ya no resuena entre las cosas el gran torrente de las noches y los días.
El tiempo calla y se detiene para escuchar esta perfecta melodía.
Mi vida entera permanece porque este nombre que recuerdo no me olvida.
Porque este nombre me sostiene con emoción desde su tierna lejanía.
Cuando mi boca lo ignoraba, la soledad era más honda que el silencio.
Cuando mi boca estaba muda, mi corazón era invisible como el viento.
Se conocía que vivía por la canción que lo tenía prisionero.
Pero vivía en otro mundo; para las cosas de este mundo estaba muerto.
La pesadumbre de las horas era más íntima que nunca en aquel tiempo.
Porque las noches eran largas; porque los días de las noches eran lentos.
La tierra estaba más obscura porque faltaban las estrellas en el cielo.
El manantial de donde brota la luz que alumbra el corazón estaba seco.
¿Qué hubiera sido de mi vida sin este nombre que pronuncio en el desierto?
¿Qué hubiera sido de mi vida sin este amor que me acompaña desde lejos?
Lejos está la dulce causa del corazón, de la cabeza y de la mano.
Pero su ausencia es la del río, que con la fuente que lo llora vive atado.
Nunca he sentido como ahora la vecindad de la mujer que estoy cantando.
Cuando el amor está presente no puede haber nada escondido ni lejano.
La luz del fuego que me alumbra, ¿no es la que alumbra el corazón del ser amado?
La llamarada que me quema, ¿no es la del fuego en que se quema sin descanso? Aunque las leguas se interponen entre nosotros, ya no pueden separarnos.
Porque el amor que vence al tiempo no puede estar sino a cubierto del espacio.
Entre la dicha y mi existencia la diferencia que hubo ayer se va borrando.
El ser que nombro es el que, siendo, me da una vida sin dolor ni sobresalto.

FRANCISCO LUIS BERNARDEZ

17 de mayo de 2014

Jaime Sabines. "No es que muera de amor..."

Jaime Sabines. No es que muera de amor...

NO ES QUE MUERA DE AMOR...

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

JAIME SABINES

16 de mayo de 2014

Cesar Vallejo "Madre voy mañana a Santiago"

Cesar Vallejo. Madre voy mañana a Santiago

MADRE, VOY MAÑANA A SANTIAGO

Madre, voy mañana a Santiago,
A mojarme en tu bendición y en tu llanto.
Acomodando estoy mis desengaños y el rosado
De llaga de mis falsos trajines.

Me esperará tu arco de asombro,
Las tonsuradas columnas de tus ansias
Que se acaban la vida. Me esperará el patio,
El corredor de abajo con sus tondos y repulgos
De fiesta. Me esperará mi sillón ayo,
Aquel buen quijarudo trasto de dinástico
Cuero, que para no más rezongando a las nalgas
Tataranietas, la correa a correhuela.

Estoy cribando mis cariños más puros.
Estoy ojeando, no oyes jadear la sonda
No oyes tascas dinas
Estoy plasmando tu fórmula de amor
Para todos los huesos de este suelo.
Oh, si se dispusieran los tácidos volantes
Para todas las cintas más distantes,
Para todas las citas más distintas.

Así, muerta inmortal. Así.
Bajo los dobles arcos de tu sangre, por donde
Hay que pasar tan de puntillas, que hasta mi padre
Para ir por allí,
Humildóse hasta menos de la mitad del hombre,
Hasta ser el primer pequeño que tuviste.

Así, muerta inmortal.
Entre la columnata de tus huesos
Que no puede caer ni a lloros,
Y a cuyo lado ni el destino pudo entrometer
Ni un solo dedo suyo.

Así, muerta inmortal.

Así.

CESAR VALLEJO

15 de mayo de 2014

Jorge Debravo . " Credo"

Jorge Debravo.- Credo

CREDO

No acostumbro a decir amo, te amo,
Sino cuando el amor me inunda todo
Desde los ojos hasta los zapatos.
Mi cuerpo es una sola verdad y cada músculo
Resume una experiencia de entusiasmo.

Una vez dije: ¡sufro! Y era que el sufrimiento
Agitaba a mi lado sus cascos de caballo.

Y siempre digo: espero. Porque a mí me podrían
Arrancar el recuerdo como un brazo,
Pero no la esperanza que es de hueso
Y cuando me la arranquen dejaré de ser esto
Que te estrecha las manos.

Creo en todos los frutos que tienen jugo dulce,
Y creo que no hay frutos que tengan jugo amargo.
No es culpa de los frutos si tenemos
El paladar angosto y limitado.

Creo en el corazón del hombre, creo
Que es de pura caricia a pesar de las manos
Que a veces asesinan, sin saberlo,
Y manejan fusiles sanguinarios.

Creo en la libertad a pesar de los cepos,
A pesar de los campos alambrados.

Creo en la paz, amada, a pesar de las bombas
Y a pesar de los cascos.

Creo que los países serán un solo sitio
De amor para los hombres a pesar de los pactos,
A pesar de los límites, los cónsules,
A pesar de los libres que se dan por esclavos.

Y creo en el amor, en este amor de acero
Que va fortaleciendo las piernas y los brazos,
Que trabaja en secreto,
A escondidas del odio y del escarnio,
Que debajo del traje se hace músculo,
Órgano, experiencia, nervio, ganglio,
A pesar del rencor que nos inunda
El corazón de funerales pájaros.

Yo creo en el amor más que en mis ojos
Y más que en el poder y el entusiasmo.

JORGE DEBRAVO (1938 - 1967 ) - 29 AÑOS

13 de mayo de 2014

HERMANN HESSE. "Reflexion".

Hermann Hesse. Reflexión.

REFLEXION

Divino es -y eterno- el Espíritu.
Hacia él, cuya imagen e instrumento somos,
Conduce nuestro camino, y es nuestro entrañable anhelo
Llegar a ser como él, fulgurar con su luz.

Mas del barro y mortales nacimos
E inerte pesa en nosotros -criaturas- la gravedad.
Aunque amor y cuidados maternales nos brinde natura,
Y la tierra nos nutra y sea cuna y tumba,
La paz no nos otorga;
Paternal y próvida, deshace
La chispa del Espíritu inmortal
De natura el amoroso encanto:
Hace hombre al niño, diluye la inocencia
Y nos despierta a la lucha y la conciencia.

Así, entre padre y madre,
Así, entre cuerpo y espíritu,
Vacila el hijo más frágil de la Creación:
El hombre de alma temerosa, pero capaz de lo más
Sublime: un amor más fiel y esperanzado.

Arduo es su camino, la muerte y el pecado lo alimentan,
Se extravía con frecuencia en las tinieblas
Y más le valdría a veces no haber sido creado.
Eternamente fulge, sin embargo,
Sobre él su misión y su destino: la luz, el Espíritu.
Y sentimos que es a él, desamparado,
A quien ama el Eterno especialmente.
Por ello nos es posible amar,
Erráticos hermanos, aún en la discordia.

Y ni condenas ni odios,
Sino amor resignado
Y amorosa paciencia
Nos acercan a la meta sagrada.

HERMANN HESSE

11 de mayo de 2014

SOR JUANA INES DE LA CRUZ. " A una rosa"

SOR JUAN INES DE LA CRUZ. A una rosa

A UNA ROSA

Rosa divina, que en gentil cultura
Eres con tu fragante sutileza
Magisterio purpúreo en la belleza,
Enseñanza nevada a la hermosura.

Amago de la humana arquitectura,
Ejemplo de la vana gentileza,
En cuyo ser unió naturaleza
La cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa, presumida
soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
y luego desmayada y encogida.

De tu caduco ser das mustias señas!
Con que con docta muerte y necia vida,
Viviendo engañas y muriendo enseñas.

SOR JUANA INES DE LA CRUZ

10 de mayo de 2014

PAUL VERLAINE. "Aria de antaño".

Paul Verlaine. Aria de antaño

ARIA DE ANTAÑO

Lucen vagamente las teclas del piano
A la luz del suave crepúsculo rosa,
Y bajo los finos dedos de su mano

Un aire de antaño canta y se querella
En la diminuta cámara suntuosa
En donde palpitan los perfumes de ella.

Un plácido ensueño mi espíritu mece
Mientras que el teclado sus notas desgrana;
¿Por qué me acaricia, por qué me enternece

Esa canción dulce, llorosa e incierta
Que apaciblemente muere en la ventana
A las tibias auras del jardín abierta?

PAUL VERLAINE

8 de mayo de 2014

ALEJANDRA PIZARNIK. "Cantora Nocturna".

ALEJANDRA PIZARNIK. Cantora Nocturna

CANTORA NOCTURNA

La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.

Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
Un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado
Con los ecos de los latidos de su corazón
Muerto.

Expuesta a todas las perdiciones, ella
Canta junto a una niña extraviada que es ella:
Su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
Niebla verde en los labios y del frío gris en los
Ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
La sed y la mano que busca el vaso.

Ella canta.

ALEJANDRA PIZARNIK

6 de mayo de 2014

AMADO NERVO. "El retorno"

Amado Nervo - El retorno

EL RETORNO

"Vivir sin tus caricias es mucho desamparo;
Vivir sin tus palabras es mucha soledad;
Vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro,
Es mucha oscuridad..."

Vuelvo pálida novia, que solías
Mi retorno esperar tan de mañana,
Con la misma canción que preferías
Y la misma ternura de otros días
Y el mismo amor de siempre, a tu ventana.

Y elijo para verte, en delicada
Complicidad con la Naturaleza,
Una tarde como ésta: desmayada
En un lecho de lilas, e impregnada
De cierta aristocrática tristeza.

¡Vuelvo a ti con los dedos enlazados
En actitud de súplica y anhelo
-Como siempre-, y mis labios no cansados
De alabarte, y mis ojos obstinados
En ver los tuyos a través del cielo!

Recíbeme tranquila, sin encono,
Mostrando el deje suave de una hermana;
Murmura un apacible: "Te perdono",
Y déjame dormir con abandono,
En tu noble regazo, hasta mañana...

AMADO NERVO

4 de mayo de 2014

ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ - Poemas.

Enrique González Martínez. Poemas.

CUANDO SEPAS HALLAR UNA SONRISA

Cuando sepas hallar una sonrisa
En la gota sutil que se rezuma
De las porosas piedras, en la bruma,
En el sol, en el ave y en la brisa;

Cuando nada a tus ojos quede inerte,
Ni informe, ni incoloro, ni lejano,
Y penetres la vida y el arcano
Del silencio, las sombras y la muerte;

Cuando tiendas la vista a los diversos
Rumbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
Sea como potente microscopio
Que va hallando invisibles universos,

Entonces en las flamas de la hoguera
De un amor infinito y sobrehumano,
Como el santo de Asís, dirás hermano
Al árbol, al celaje y a la fiera.

Sentirás en la inmensa muchedumbre
De seres y de cosas tu ser mismo;
Serás todo pavor con el abismo
Y serás todo orgullo con la cumbre.

Sacudirá tu amor el polvo infecto
Que macula el blancor de la azucena,
Bendecirás las márgenes de arena
Y adorarás el vuelo del insecto;

Y besarás el garfio del espino
Y el sedeño ropaje de las dalias...
Y quitarás piadoso tus sandalias
Por no herir a las piedras del camino.

ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ

3 de mayo de 2014

Enrique González Martínez. Poemas

Enrique González Martínez. Poemas


BUSCA EN TODAS LAS COSAS UN ALMA Y UN SENTIDO

Busca en todas las cosas un alma y un sentido
Busca en todas las cosas un alma y un sentido
Oculto; no te ciñas a la apariencia vana;
Husmea, sigue el rastro de la verdad arcana,
Escudriñante el ojo y aguzado el oído.

No seas como el necio, que al mirar la virgínea
Imperfección del mármol que la arcilla aprisiona,
Queda sordo a la entraña de la piedra, que entona
En recóndito ritmo la canción de la línea.

Ama todo lo grácil de la vida, la calma
De la flor que se mece, el color, el paisaje.
Ya sabrás poco a poco descifrar su lenguaje...
¡Oh divino coloquio de las cosas y el alma!

Hay en todos los seres una blanda sonrisa,
Un dolor inefable o un misterio sombrío.
¿Sabes tú si son lágrimas las gotas de rocío?
¿Sabes tú qué secreto va contando la brisa?

Atan hebras sutiles a las cosas distantes;
Al acento lejano corresponde otro acento.
¿Sabes tú donde lleva los suspiros el viento?
¿Sabes tú si son almas las estrellas errantes?

No desdeñes al pájaro de argentina garganta
Que se queja en la tarde, que salmodia a la aurora.
Es un alma que canta y es un alma que llora...
¡Y sabrá por qué llora, y sabrá por qué canta!

Busca en todas las cosas el oculto sentido;
Lo hallarás cuando logres comprender su lenguaje;
Cuando sientas el alma colosal del paisaje
Y los ayes lanzados por el árbol herido...

ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ

2 de mayo de 2014

Francisco Luis Bernárdez. "Estar enamorado"- Poemas.

Francisco Luis Bernárdez. Estar enamorado

ESTAR ENAMORADO

Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es cobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.

Estar enamorado, amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.

Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.

Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o si son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre y en adelante no volver a decir nunca.
Y es además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

FRANCISCO LUIS BERNARDEZ

30 de abril de 2014

Mario Benedetti - "Corazón Coraza"

Mario Benedetti. Corazón Coraza

CORAZON CORAZA

Porque te tengo y no
Porque te pienso
Porque la noche está de ojos abiertos
Porque la noche pasa y digo amor
Porque has venido a recoger tu imagen
Y eres mejor que todas tus imágenes
Porque eres linda desde el pie hasta el alma
Porque eres buena desde el alma a mí
Porque te escondes dulce en el orgullo
Pequeña y dulce
Corazón coraza

Porque eres mía
Porque no eres mía
Porque te miro y muero
Y peor que muero
Si no te miro amor
Si no te miro

Porque tú siempre existes dondequiera
Pero existes mejor donde te quiero
Porque tu boca es sangre
Y tienes frío
Tengo que amarte amor
Tengo que amarte
Aunque esta herida duela como dos
Aunque te busque y no te encuentre
Y aunque
La noche pase y yo te tenga
Y no.

MARIO BENEDETTI

27 de abril de 2014

Carlos Pellicer. "Recinto". Poemas

Carlos Pellicer. Poemas

RECINTO

Antes que otro poema
-Del mar, de la tierra o del cielo-
Venga a ceñir mi voz, a tu esperada
Persona limitándome, corono
Más alto que la excelsa geografía
De nuestro amor, el reino ilimitado.

Y a ti, por ti y en ti vivo y adoro.
Y el silencioso beso que en tus manos
Tan dulcemente dejo,
Arrinconada mi voz,
Al sentirme tan cerca de tu vida.

Antes que otro poema
Me engarce en sus retóricas,
Yo me inclino a beber el agua fuente
De tu amor en tus manos, que no apagan
Mi sed de ti, porque tus dulces manos
Me dejan en los labios las arenas
De una divina sed.

Y así eres el desierto por
El cuádruple horizonte de las ansias
Que suscitas en mí; por el oasis
Que hay en tu corazón para mi viaje
Que en ti, por ti, y a ti voy alineando,
Con la alegría del paisaje nido
Que voltea cuadernos de sembrados.

Antes que otro poema
Tome la ciudadela a fuego ritmo,
Yo te digo, callando,
Lo que el alma en los ojos dice solo.
La mirada desnuda, sin historia,
Ya estés junto, ya lejos,
Ya tan cerca o tan lejos o cerca reprimirse
Y apoderarse en la luz de un orbe lágrima,
Allá, aquí, presente, ausente,
Por ti, a ti, y en ti, oh ser amado,
Adorada persona
Por quien -secretamente- así he cantado.

CARLOS PELLICER

26 de abril de 2014

WALT WHITMAN . POEMAS


MIENTRAS RECORRO LAS PLAYAS QUE NO CONOZCO

Mientras recorro las playas que no conozco
Mientras escucho la endecha,
Las voces de los hombres y mujeres náufragos
Mientras aspiro las brisas impalpables que me asedian,
Mientras el océano, tan misterioso,
Se aproxima a mí cada vez más
Yo no soy sino un insignificante madero abandonado por la resaca,
Un puñado de arena y hojas muertas
Y me confundo con las arenas y con los restos del naufragio.
¡Oh! Desconcertado, frustrado, humillado hasta el polvo,
Oprimido por el peso de mí mismo
Pues me he atrevido a abrir la boca
Sabiendo ya que en medio de esa verbosidad cuyos ecos oigo
Jamás he sospechado qué o quién soy
A no ser que, ante todos mis arrogantes poemas,
Mi yo real esté de pie, impasible, ileso, no revelado
Señero, apartado, escarneciéndome con señas y reverencias burlonamente amables
Con carcajadas irónicas a cada una de las palabras que he escrito
Indicando en silencio estos cantos y, luego, la arena en que asiento mis pies.
Ahora sé que nada he comprendido, ni el objeto más pequeño,
Y qué ningún hombre puede comprenderlo.
La naturaleza está aquí a la vista del mar
Aprovechándose de mí para golpearme y para herirme
Porque me he atrevido a abrir la boca para cantar.

(...)

Bajad, aguas del océano de la vida,
Ya volveréis en la pleamar,
No ceses en tus gemidos, vieja madre cruel,
Llora sin término por tus hijos abandonados
Pero no temas, no me niegues,
No susurres con voz tan ronca y colérica contra mí
Cuando te toco o me aparto de ti.
Os amo tiernamente a ti y a todos,
Hago provisión para mí y para esta sombra que nos mira
Y nos sigue a mí y a lo que me pertenece.
Yo y lo mío, hileras de hierba, pequeños cadáveres,
Espuma blanca como la nieve, burbujas.
Ved cómo de mis labios muertos mana el fango al fin
Ved cómo los colores del prisma relucen y se agitan
Manojos de paja, arenas, fragmentos
Puestos a flote por muchos humores contradictorios
Por la tempestad, la calma, las tinieblas
Las olas embravecidas, pensativos, un hálito, una lágrima salobre
Una salpicadura de agua o fango
Arrojados igualmente desde las fermentaciones insondables del abismo
Uno o dos capullos marchitos, desgarrados igualmente
Flotando sobre las olas a la deriva
Igualmente para nosotros aquella endecha sollozante de la naturaleza
Nos acompaña el clangor de las trompetas en las nubes
Nosotros, caprichosos, traídos aquí no sabemos de dónde
Tendidos ante ti, tú allí arriba, caminas o te sientas,
Quienquiera que seas, también nosotros yacemos náufragos a tus pies.

WALT WHITMAN

25 de abril de 2014

Gabriel Celaya - "De noche". Poema

Gabriel Celaya - Poemas

DE NOCHE

Y la noche se eleva como música en ciernes,
Y las estrellas brillan temblando de extinguirse,
Y el frío, el claro frío,
El gran frío del mundo,
La poca realidad de cuanto veo y toco,
El poco amor que encuentro,
Me mueven a buscarte,
Mujer, en cierto bosque de latidos calientes.

Sólo tú, dulce mía,
Dulce en los olores de savia espesa y fuerte,
Sin palabras, muy cerca, palpitando conmigo,
Sólo tú eres real en un mundo fingido;
Y te toco, y te creo,
Y eres cálida y suave matriz de realidades,
Amante, amparo, madre,
O peso de la tierra que sólo en ti acaricio,
O presencia que aún dura cuando cierro los ojos,
Fuera de mí, tan bella.

GABRIEL CELAYA

23 de abril de 2014

JOSE PEDRONI. "Maternidad"


MATERNIDAD - (Fragmento)

Desde que sé, oh amiga, que llevas el misterio;
Tu nombre es la caricia de mi semblante serio.
Del corazón me vienen palabras de alabanza
Y las manos me tiemblan ligeras de esperanza.
Mis manos, como niños que ríen olvidados,
Después de haber llorado.

Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,
Durante nueve Lunas crecerá tu cintura;
Y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
Vestirás simplemente y andarás con fatiga.

El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
Y a vino derramado nuestro mantel tendido.
Si mi mano te toca,
Tu voz, con vergüenza, se romperá en tu boca
Lo mismo que una copa.
El cielo de tus ojos será un cielo nublado.
Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
Que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río.

Y un día, un dulce día, quizá un día de fiesta
Para el hombre de pala y la mujer de cesta;
El día que las madres y las recién casadas
Vienen por los caminos a las misas cantadas;
El día que la moza luce su cara fresca,
Y el cargador no carga, y el pescador no pesca...
-Tal vez el Sol deslumbre; quizá la Luna grata
Tenga catorce noches y espolvoree plata
Sobre la paz del monte; tal vez en el villaje
Llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...-

Un día, un dulce día con manso sufrimiento,
Te romperás cargada como una rama al viento,
Y será el regocijo de besarte las manos,
Y de hallar en el hijo
Tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
Y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...

JOSE PEDRONI

21 de abril de 2014

Andrés Eloy Blanco. "Canto de los hijos en marcha"

Andrés Eloy Blanco. Canto de los hijos en marcha

CANTO DE LOS HIJOS EN MARCHA

Madre, si me matan,
Que no venga el hombre de las sillas negras;
Que no vengan todos a pasar la noche
Rumiando pesares, mientras tú me lloras;
Que no esté la sala con los cuatro cirios
Y yo en una urna, mirando hacia arriba;
Que no estén las mesas llenas de remedios,
Que no esté el pañuelo cubriéndome el rostro,
Que no venga el mozo con la tarjetera,
Ni cuelguen las flores de los candelabros
Ni estén mis hermanas llorando en la sala,
Ni estés tú sentada, con tu ropa nueva.
Madre, si me matan,
Que no venga el hombre de las sillas negras.
Lléname la casa de hombres y mujeres
Que cuenten el último amor de su vida;
Que ardan en la sala flores impetuosas,
Que en dos grandes copas quemen melaleuca,
Que toquen violines el sueño de Schuman;
Los frascos rebosen de vino y perfumes;
Que me miren todos, que se digan todos
Que tengo una cara de soldado muerto.
Lléname la casa
De flores regaladas, como en una selva.
Déjame en tu cuarto, cerca de tu cama;
Con mis cuatro hermanas, hagamos consejo;
Tenme de la mano, tenme de los labios,
Como aquella noche de mi padre muerto,
Y al cabo, dormidos iremos quedando,
Uno con su muerte y otro con su sueño.
Madre, si me matan,
Que no venga el coche para los entierros,
Con sus dos caballos gordos y pesados,
Como de levita, como del gobierno.
Que si traen caballos, traigan dos potrillos
Finos de cabeza, delgados de remos,
Que vayan saltando con claros relinchos,
Como si apostaran cuál llega primero.
Que parezca, madre,
Que voy a salirme de la caja negra
Y a saltar al lomo del mejor caballo
Y a volver al fuego.
Madre, si me matan,
Que no venga el coche para los entierros.
Madre, si me matan,
Y muero en los bosques o en mitad del llano,
Pide a los soldados que te den tu muerto;
Que los labradores y las labradoras
Y tú y mis hermanas, derramando flores,
Hasta un pueblo manso se lleven mi cuerpo;
Que con unos juncos hagan angarillas,
Que pongan mastranto y hojas y cayenas
Y que así me lleven hasta un cementerio
Con cerca de alambres y enredaderas.
Y cuando pasen los años
Tráeme a mi pedazo, junto al padre muerto
Y allí, que me pongan donde a ti te pongan,
En tu misma fosa y a tu lado izquierdo.
Madre, si me matan,
Pide a los soldados que te den tu muerto.
Madre, si me matan, no me entierres todo,
De la herida abierta sácame una gota,
De la honda melena sácame una trenza;
Cuando tengas frío, quémate en mi brasa;
Cuando no respires, suelta mi tormenta.
Madre, si me matan, no me entierres todo.
Madre, si me matan,
Ábreme la herida, ciérrame los ojos
Y tráeme un pobre hombre de algún pobre pueblo
Y esa pobre mano por la que me matan,
Pónmela en la herida por la que me muero.
Llora en un pañuelo que no tenga encajes;
Ponme tu pañuelo
Bajo la cabeza, triste todavía
Por las despedidas del último sueño,
Bajo la cabeza como casa sola,
Densa de un perfume de inquilino muerto.
Si vienen mujeres, diles, sin sollozos:
¡Si hablara, qué lindas cosas te diría!
Ábreme la herida, ciérrame los ojos
Y una palabra: justicia
Escriban sobre la tumba
Y un domingo, con sol afuera,
Vengan la madre y las hermanas
Y sonrían a la hermosa tumba
Con nardos, violetas y helechos de agua
Y hombres y mujeres del pueblo cercano
Que digan mi nombre como de su casa
Y alcen a los cielos cantos de victoria,
Madre, si me matan.

ANDRES ELOY BLANCO

19 de abril de 2014

Ramón de Campoamor - "Los dos miedos"

Ramón de Campoamor - Los dos miedos

LOS DOS MIEDOS
I

Al comenzar la noche de aquel día,
Ella, lejos de mí,
"¿Por qué te acercas tanto? -me decía-,
¡Tengo miedo de ti!"

II

Y, después que la noche hubo pasado,
Dijo, cerca de mí:
"¿Por qué te alejas tanto de mi lado?
¡Tengo miedo sin ti!"

RAMON DE CAMPOAMOR

17 de abril de 2014

Pablo Neruda. "Me gusta cuando callas"

Pablo Neruda. Me gusta cuando callas

ME GUSTA CUANDO CALLAS

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

PABLO NERUDA

14 de abril de 2014

GUSTAVO A. CASTIÑEIRAS.- "Poema de un recuerdo"

GUSTAVO A. CATIÑEIRAS -

POEMA DE UN RECUERDO

Dime por favor donde estás,
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.

Dime por favor dónde pueda caminar
sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.

Dime por favor cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.

Dime por favor cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero.

GUSTAVO A. CASTIÑEIRAS

13 de abril de 2014

Francisco Luis Bernárdez - "Soneto enamorado"


SONETO ENAMORADO

Dulce como el arroyo soñoliento,
mansa como la lluvia distraída,
pura como la rosa florecida
y próxima y lejana como el viento.

Esta mujer que siente lo que siente
y está sangrando por mi propia herida
tiene la forma justa de mi vida
y la medida de mi pensamiento.

Cuando me quejo, es ella mi querella,
y cuando callo, mi silencio es ella,
y cuando canto, es ella mi canción.

Cuando confío, es ella la confianza,
y cuando espero, es ella la esperanza,
y cuando vivo, es ella el corazón.

FRANCISCO LUIS BERNARDEZ

11 de abril de 2014

José Angel Buesa. "El gran amor"

José Angel Buesa.

EL GRAN AMOR


Un gran amor, un gran amor lejano
es algo así como la enredadera
que no quisiera florecer en vano
y sigue floreciendo aunque no quiera.

Un gran amor se nos acaba un día
y es tristemente igual a un pozo seco,
pues ya no tiene el agua que tenía
pero le queda todavía el eco.

Y, en ese gran amor, aquel que ama
compartirá el destino de la hoguera,
que lo consume todo con su llama
porque no sabe arder de otra manera.


JOSE ANGEL BUESA

9 de abril de 2014

Manuel Machado - "El querer"


EL QUERER

En tu boca roja y fresca
beso, y mi sed no se apaga,
que en cada beso quisiera
beber entera tu alma.

Me he enamorado de ti
y es enfermedad tan mala,
que ni la muerte la cura,
¡bien lo saben los que aman!

Loco me pongo si escucho
el ruido de tu charla,
y el contacto de tu mano
me da la vida y me mata.

Yo quisiera ser el aire
que toda entera te abraza,
yo quisiera ser la sangre
que corre por tus entrañas.

Son las líneas de tu cuerpo
el modelo de mis ansias,
el camino de mis besos
y el imán de mis miradas.

Siento al ceñir tu cintura
una duda que me mata
que quisiera en un abrazo
todo tu cuerpo y tu alma.

Estoy enfermo de ti,
de curar no hay esperanza,
que en la sed de este amor loco
tu eres mi sed y mi agua.

Maldita sea la hora
en que contemplé tu cara,
en que vi tus ojos negros
y besé tus labios grana.

Maldita sea la sed
y maldita sea el agua,
maldito sea el veneno
que envenena y que no mata.

En tu boca roja y fresca
beso, y mi sed no se apaga,
que en cada beso quisiera
beber entera tu alma.

MANUEL MACHADO

7 de abril de 2014

Pablo Neruda. "Soneto XXI".

Pablo Neruda. Soneto XII

SONETO XII-(Cien Sonetos de Amor)

Plena mujer, manzana carnal, luna caliente,
espeso aroma de algas, lodo y luz machacados,
qué oscura claridad se abre entre tus columnas?
Qué antigua noche el hombre toca con sus sentidos?

Ay, amar es un viaje con agua y con estrellas,
con aire ahogado y bruscas tempestades de harina:
amar es un combate de relámpagos
y dos cuerpos por una sola miel derrotados.

Beso a beso recorro tu pequeño infinito,
tus márgenes, tus ríos, tus pueblos diminutos,
y el fuego genital transformado en delicia

corre por los delgados caminos de la sangre
hasta precipitarse como un clavel nocturno,
hasta ser y no ser sino un rayo en la sombra.

PABLO NERUDA

5 de abril de 2014

Luis Cernuda. "A un poeta muerto"

Luis Cernuda. Poema - A un poeta muerto

A UN POETA MUERTO

Así como en la roca nunca vemos
La clara flor abrirse,
Entre un pueblo hosco y duro
No brilla hermosamente
El fresco y alto ornato de la vida.
Por esto te mataron, porque eras
Verdor en nuestra tierra árida
Y azul en nuestro oscuro aire.

Leve es la parte de la vida
Que como dioses rescatan los poetas.
El odio y destrucción perduran siempre
Sordamente en la entraña
Toda hiel sempiterna del español terrible,
Que acecha lo cimero
Con su piedra en la mano.

Triste sino nacer
Con algún don ilustre
Aquí, donde los hombres
En su miseria sólo saben
El insulto, la mofa, el recelo profundo
Ante aquel que ilumina las palabras opacas
Por el oculto fuego originario.

La sal de nuestro mundo eras,
Vivo estabas como un rayo de sol,
Y ya es tan sólo tu recuerdo
Quien yerra y pasa, acariciando
El muro de los cuerpos
Con el dejo de las adormideras
Que nuestros predecesores ingirieron
A orillas del olvido.

Si tu ángel acude a la memoria,
Sombras son estos hombres
Que aún palpitan tras las malezas de la tierra;
La muerte se diría
Más viva que la vida
Porque tú estás con ella,
Pasado el arco de tu vasto imperio,
Poblándola de pájaros y hojas
Con tu gracia y tu juventud incomparables.

Aquí la primavera luce ahora.
Mira los radiantes mancebos
Que vivo tanto amaste
Efímeros pasar junto al fulgor del mar.
Desnudos cuerpos bellos que se llevan
Tras de sí los deseos
Con su exquisita forma, y sólo encierran
Amargo zumo, que no alberga su espíritu
Un destello de amor ni de alto pensamiento.

Igual todo prosigue,
Como entonces, tan mágico,
Que parece imposible
La sombra en que has caído.
Mas un inmenso afán oculto advierte
Que su ignoto aguijón tan sólo puede
Aplacarse en nosotros con la muerte,
Como el afán del agua,
A quien no basta esculpirse en las olas,
Sino perderse anónima
En los limbos del mar.

Pero antes no sabías
La realidad más honda de este mundo:
El odio, el triste odio de los hombres,
Que en ti señalar quiso
Por el acero horrible su victoria,
Con tu angustia postrera
Bajo la luz tranquila de Granada,
Distante entre cipreses y laureles,
Y entre tus propias gentes
Y por las mismas manos
Que un día servilmente te halagaran.

Para el poeta la muerte es la victoria;
Un viento demoníaco le impulsa por la vida,
Y si una fuerza ciega
Sin comprensión de amor
Transforma por un crimen
A ti, cantor, en héroe,
Contempla en cambio, hermano,
Cómo entre la tristeza y el desdén
Un poder más magnánimo permite a tus amigos
En un rincón pudrirse libremente.

Tenga tu sombra paz,
Busque otros valles,
Un río donde del viento
Se lleve los sonidos entre juncos
Y lirios y el encanto
Tan viejo de las aguas elocuentes,
En donde el eco como la gloria humana ruede,
Como ella de remoto,
Ajeno como ella y tan estéril.

Halle tu gran afán enajenado
El puro amor de un dios adolescente
Entre el verdor de las rosas eternas;
Porque este ansia divina, perdida aquí en la tierra,
Tras de tanto dolor y dejamiento,
Con su propia grandeza nos advierte
De alguna mente creadora inmensa,
Que concibe al poeta cual lengua de su gloria
Y luego le consuela a través de la muerte.

LUIS CERNUDA

2 de abril de 2014

Vicente Gaos. "No quiero melodía..."

Vicente Gaos

NO QUIERO MELODÍA...

No quiero melodía. Ruedan suaves,
sin melodía, las esferas. Giran
inmelódicas, suaves. ¿Ruedan, giran?
Tácito vals de las esferas suaves

Oh luminoso vuelo de las aves,
silencio de la luz. ¿Mis ojos miran
ascender a las aves? Sí, las miran
mis pupilas inmóviles. Las aves,

las esferas... No quiero melodía,
sí luz, sí luz, sí música, sí alas,
inmelódica luz, música inmóvil,

música sideral, sin melodía,
luz de las aves, luz sobre las alas...
Música y luz, hermoso mundo inmóvil.

VICENTE GAOS

31 de marzo de 2014

TIRSO DE MOLINA "Que el clavel y la rosa"

Tirso de Molina

QUE EL CLAVEL Y LA ROSA

Que el clavel y la rosa,
¿cuál era más hermosa?

El clavel, lindo en color,
y la rosa todo amor;
el jazmín de honesto olor,
la azucena religiosa,
¿Cuál es la más hermosa?

La violeta enamorada,
la retama encaramada,
la madreselva mezclada,
la flor de lino celosa.
¿Cuál es la más hermosa?

Que el clavel y la rosa,
¿cuál era más hermosa?

TIRSO DE MOLINA

30 de marzo de 2014

SARA DE IBAÑEZ . Poema "No puedo"


NO PUEDO

No puedo cerrar mis puertas
ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino
donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino
a ver la muerte que pasa.

He de salir a mirar
cómo crece y se derrama
sobre el planeta encogido
la desatinada raza
que quiebra su fuente y luego
llora la ausencia del agua.

He de salir a esperar
el turbión de las palabras
que sobre la tierra cruza
y en flor los cantos arrasa,
he de salir a escuchar
el fuego entre nieve y zarza.

No puedo cerrar las puertas
ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas
y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas
a sus preguntas en llamas.

Mucha sangre está corriendo
de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo
por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente
viene a golpear en el alba.

Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado
sobre las bocas estalla,
y contra el cielo impasible
se pierde en nubes de escarcha.

Ni en el fondo de la noche
se detiene la ola amarga,
llena de niños que suben
con la sonrisa cortada,
ni en el fondo de la noche
queda una paloma en calma.

No puedo cerrar mis puertas
ni clausurar mis ventanas.
A mi diestra mano el sueño
mueve una iracunda espada
y echa rodando a mis pies
una rosa mutilada.

Tengo los brazos caídos
convicta de sombra y nada;
un olvidado perfume
muerde mis manos extrañas,
pero no puedo cerrar
las puertas y las ventanas,
y he de salir al camino
a ver la muerte que pasa.

SARA DE IBAÑEZ

27 de marzo de 2014

Oscar Cerruto - "Poética"

Oscar Cerruto

POETICA

No eres sólo el fulgor que sin mesura
estalla, ni su estrépito previsto.
Ni las apelaciones de la esfinge,
o la avidez o la otra idolatría.

Lúcida sí, flagrante certidumbre,
región de transparencia en la que inmerso
está el tiempo, zumbando, lo que somos,
la boca memorable del augurio.

En un trono de hueso y santidades,
abiertas las heridas, y la flecha
de las perpetuas causas en las sienes.

Eres es palabra no gastada,
amor, una mitad, como la aurora,
en sombra. Una mitad implicaciones.

OSCAR CERRUTO

26 de marzo de 2014

Luis Gonzaga Urbina - "Metamorfosis"

Luis Gonzaga Urbina

METAMORFOSIS

Era un cautivo beso enamorado de una mano de nieve,
que tenía la apariencia de un lirio desmayado
y el palpitar de un ave en la agonía.
Y sucedió que un día, aquella mano suave de palidez de cirio,
de languidez de lirio, de palpitar de ave,
se acercó tanto a la prisión del beso,
que ya no pudo más el pobre preso y se escapó; mas,
con voluble giro, huyó la mano hasta el confín lejano,
y el beso que volaba tras la mano, rompiendo el aire, se volvió suspiro.

LUIS GONZAGA URBINA

23 de marzo de 2014

Angel González Muñíz. "Avanzaba de espaldas aquel río..."


AVANZABA DE ESPALDAS AQUEL RIO...

“Avanzaba de espaldas aquel río.
No miraba adelante, no atendía a su Norte – que era el Sur.
Contemplaba los álamos altos, llenos de sol, reverenciosos,
perdiéndose despacio cauce arriba.
Se embebía en los cielos cambiantes del otoño:
decía adiós a su luz.
Retenía un instante las ramas de los sauces
en sus espumas frías, para dejarlas irse – o sea, quedarse -,
mojadas y brillantes, por la orilla.
En los remansos demoraba su marcha,
absorto ante el crepúsculo.
No ignoraba al mar ácido, tan próximo que ya en el viento su rumor se oía.
Sin embargo, continuaba avanzando de espaldas aquel río,
y se ensanchaba para tocar las cosas que veía:
los juncos últimos, la sed de los rebaños,
las blancas piedras por su afán pulidas.
Si no podía alcanzarlo, lo acariciaba todo con sus ojos de agua.
¡Y con qué amor lo hacía!”.

ANGEL GONZALEZ MUÑIZ - (1925 - 2008)

Juan Luis Panero. "Un año después de ya no verte"


UN AÑO DESPUES DE YA NO VERTE

Olor de solitario y soledad, cama deshecha,
cegados ceniceros en esta tarde de domingo,
helado soplo de noviembre en el cristal
y un vaso medio lleno de cansancio.
Te escribo por hacer algo más inútil aún
que pensar en silencio o imaginar tu voz,
o escuchar una música herida de recuerdos
o pedir al teléfono un absurdo milagro.
“Éste es el corrido del caballo blanco
que en un día domingo feliz arrancara”.
Éste es el corrido, pero nadie canta,
y un muerto con mi nombre, vestido con mis trajes,
me saluda y observa por los cuartos vacíos,
me mira en la distancia como si fuera un niño
y acaricia en sus dedos un rastro de ternura.
Sobre su frente inmóvil va cayendo tu nombre
y humedece sus labios una lluvia perdida.
Olor de soledad y humo de aniversario
mientras busco, dolorosamente trato de recordar
tus ojos insomnes con su vaho de mendigo,
devorando su luz, ahogando su locura.
Tus dos ojos como picos de presa que se clavan
y rasgan y desgarran la piel de nuestro amor.
Soplo de embriagado recuerdo, agria melancolía,
rescoldo que tu lengua aún enciende
en estas horas de strip-tease solitario
en que celebro en tu derrota todas las derrotas.
Un año después y tu pelo, tu largo pelo
ardiendo desbocado entre mis manos,
clavado para siempre en esta almohada,
recorriendo esta casa, sus rincones y puertas
como un viento insaciable que buscase su fin.
Un año después de ya no verte,
definitivamente talando en tu memoria,
qué real sigues siendo, qué difícil herirte.
La sosegada certidumbre de esta mesa en que escribo
puede tener la pasión estremecida de tu piel
y la ropa que el sillón desordena
puede ahora ocultar el temblor de tus pechos.
Sobre tu seco abierto y tus muslos de arena,
sobre tus manos ciegas que persiguen la noche,
qué triste es el cuchillo, qué aciaga la hoja.
Un muerto con mi nombre y mis uñas mordidas,
un cadáver grotesco, me dicta estas palabras,
me señala en los cuadros, en la pared manchada,
el destino de hoy, de este día cualquiera,
al borde de mi vida, al borde del invierno,
al borde de otro año que empieza con tu ausencia,
al borde de mis ojos y tu voz que ahora escucho.
Un año después de ya no verte,
mientras te escribo, odiando hasta la tinta,
en esta tarde de noviembre, olor de solitario y soledad,
helado soplo en el cristal vacío. Un muerto.

JUAN LUIS PANERO

20 de marzo de 2014

JOSE MARTI "Cultivo una rosa blanca"


CULTIVO UNA ROSA BLANCA

Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

JOSE MARTI

19 de marzo de 2014

JUAN ANTONIO PELLICER. Poemas.


PAISAJES DEL CORAZON DONDE PODER DESCANSAR

Paseos en soledad donde buscar, vivir y aprender
reconociendo las partes del yo confundidas
en el tránsito –vaivén sinsentido- guiado por los anhelos
que va dejando la mirada buscando otro lugar.
Trance que se impone aquietando la voz
que lleva la desesperación cosida a los momentos,
como pidiéndole a la vida una tregua infinita
que dure un segundo viviéndolo eterno,
…. y poder descansar.

Paseos en soledad abandonados a la conmovedora
aventura de sentir la vida: toda; hecha vida en mi,
gozando las melodías que van dejando a su paso
los recuerdos y los sueños de lo que fuimos.
Paseos sintiendo el suelo mojado bajo los pies
cansados y doloridos de tanto ir hacía ningún lugar
emulando al vagabundo errante y bohemio
que va inventando los caminos del alma
perdiendo la razón y la cabeza
muriendo abrazado a su ilusión.

Quiero pasear por las entrañas de los sentidos,
…volver a ti,
sentir que marché escuchando el eco del regreso,
fundirme en la emoción siendo parte de lo desconocido;
quiero ser rama acariciando tu rio o tu hoja,
ser lo que fui, impulso sin dueño, cálida sonrisa
en este vergel ahora triste y descuidado
besado por la escarcha de la mañana
… y poder descansar.

JUAN ANTONIO PELLICER

18 de marzo de 2014

Enrique González Martínez. "Vienes a mi".


VIENES A MI

Vienes a mí, te acercas y te anuncias
con tan leve rumor, que mi reposo
no turbas, y es un canto milagroso
cada una de las frases que pronuncias.

Vienes a mí, no tiemblas, no vacilas,
y hay al mirarnos atracción tan fuerte,
que lo olvidamos todo, vida y muerte,
suspensos en la luz de tus pupilas.

Y mi vida penetras y te siento
tan cerca de mi propio pensamiento
y hay en la posesión tan honda calma,

que interrogo al misterio en que me abismo
si somos dos reflejos de un ser mismo,
la doble encarnación de una sola alma.

ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ

17 de marzo de 2014

Alejandra Pizarnik, "La Danza inmóvil"

Alejandra Pizarnik

LA DANZA INMOVIL

Mensajeros en la noche anunciaron lo que no oímos.
Se buscó debajo del aullido de la luz.
Se quiso detener el avance de las manos enguantadas
que estrangulaban a la inocencia.

Y si se escondieron en la casa de mi sangre,
¿cómo no me arrastro hasta el amado
que muere detrás de mi ternura?
¿Por qué no huyo
y me persigo con cuchillos
y me deliro?

De muerte se ha tejido cada instante.
Yo devoro la furia como un ángel idiota
invadido de malezas
que le impiden recordar el color del cielo.

Pero ellos y yo sabemos
que el cielo tiene el color de la infancia muerta.

ALEJANDRA PIZARNIK

15 de marzo de 2014

MIGUEL ANGEL ASTURIAS - "Cantata - 1954."


(CANTATA)-1954

¡Patria de las perfectas luces, tuya
la ingenua, agraria y melodiosa fiesta,
campos que cubren hoy brazos de cruces!

¡Patria de los perfectos lagos, altos
espejos que tu mano acerca al cielo
para que vea Dios tantos estragos!

¡Patria de los perfectos montes, cauda
de verdes curvas imantando auroras,
hoy por cárcel te dan tus horizontes!

¡Patria de los perfectos días, horas
de pájaros, de flores, de silencio
que ahora, ¡oh dolor!, son agonías!

¡Patria de los perfectos cielos, dueña
de tardes de oro y noches de luceros,
alba y poniente que hoy visten tus duelos!

¡Patria de los perfectos valles, tienden
de volcán a volcán verdes hamacas
que escuchan hoy llorar casas y calles!

¡Patria de los perfectos frutos, pulpa
de paraíso en cáscara de luces,
agridulces ahora por tus lutos!

¡Patria del armadillo y la luciérnaga
del pavoazul y el pájaro esmeralda,
por la que llora sin cesar el grillo!

¡Patria del monaguillo de los monos,
el atel colilargo, los venados,
los tapires, el pájaro amarillo

y los cenzontles reales, fuego en plumas
del colibrí ligero, juego en voces
de la protesta de tus animales!

Loros de verde que a tu oído gritan
no ser del oro verde que ambicionan
los que la libertad, Patria, te quitan.

Guacamayas que son tu plusvalía
por el plumaje de oro, cielo y sangre,
proclamándote va su gritería...

¡Patria de las perfectas aves, libre
vive el quetzal y encarcelado muere,
la vida es libertad, Patria, lo sabes!

¡Patria de los perfectos mares, tuyos
de tu profundidad y ricas costas,
más salóbregos hoy por tus pesares!

¡Patria de las perfectas mieses, antes
que tuyas, júbilo del pueblo, gente
con la que ahora en el pesar te creces!

¡Patria de los perfectos goces, hechos
de sonido, color, sabor, aroma,
que ahora para quién no son atroces!

¡Patria de las perfectas mieles, llanto
salado hoy, llanto en copa de amargura,
no la apartes de mí, no me consueles!

¡Patria de las perfectas siembras, calzan
con hambre de maíz sus pies desnudos,
los que huyen hoy, tus machos y tus hembras!

MIGUEL ANGEL ASTURIAS

14 de marzo de 2014

Rafael Alberti. "Lo que dejé por tí"-


LO QUE DEJE POR TI

Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.

Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.

Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.

RAFAEL ALBERTI

13 de marzo de 2014

Eduardo Carranza y "Azul de ti".


AZUL DE TI

Pensar en ti es azul, como ir vagando
por un bosque dorado al mediodía:
nacen jardines en el habla mía
y con mis nubes por tus sueños ando.

Nos une y nos separa un aire blando,
una distancia de melancolía;
yo alzo los brazos de mi poesía,
azul de ti, dolido y esperando.

Es como un horizonte de violines
o un tibio sufrimiento de jazmines
pensar en ti, de azul temperamento.

El mundo se me vuelve cristalino,
y te miro, entre lámpara de trino,
azul domingo de mi pensamiento.

EDUARDO CARRANZA

12 de marzo de 2014

SILVINA OCAMPO. "Canto"


CANTO

¡Ah, nada, nada es mío!
Ni el tono de mi voz, ni mis ausentes manos,
ni mis brazos lejanos.
Todo lo he recibido. Ah, nada, nada es mío.
Soy como los reflejos de un lago tenebroso
o el eco de las voces en el fondo de un pozo
azul cuando ha llovido.
Todo lo he recibido:
como el agua o el cristal
que se transforma en cualquier cosa,
en humo, en espiral,
en edificio, en pez, en piedra, en rosa.
Son distinta de mí, tan diferente,
como algunas personas cuando están entre gente.
Soy todos los lugares que en mi vida he amado.
Soy la mujer que más he detestado
y ese perfume que me hirió una noche
con los decretos de un destino incierto.
Soy las sombras que entraban en un coche,
la luminosidad de un puerto,
los secretos abrazos, ocultos en los ojos.
Soy de los celos, el cuchillo,
y los dolores con heridas, rojos.
De las miradas ávidas y largas soy el brillo.
Soy la voz que escuché detrás de las persianas,
la luz, el aire sobre las lambercianas.
Soy todas las palabras que adoré
en los labios y libros que admiré.
Soy el lebrel que huyó en la lejanía,
la rama solitaria entre las ramas.
Soy la felicidad de un día,
el rumor de las llamas.
Soy la pobreza de los pies desnudos,
con niños que se alejan, mudos.
Soy lo que no me han dicho y he sabido.
¡Ah, quise yo que todo fuera mío!
Soy todo lo que ya he perdido.
Mas todo es inasible como el viento y el río,
como las flores de oro en los veranos
que mueren en las manos.
Soy todo, pero nada es mío,
ni el dolor, ni la dicha, ni el espanto,
ni las palabras de mi canto.

SILVINA OCAMPO

11 de marzo de 2014

Sor Juana Inés de la Cruz, "Redondillas".


REDONDILLAS

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

SOR JUANA INES DE LA CRUZ

10 de marzo de 2014

FRANCISCO VILLAESPESA, "En la penumbra".


EN LA PENUMBRA

¡La hora confidencial!... Entre banales
palabras, toda entera, te respiro
como un perfume, y en tus ojos miro
desnudarse tu espíritu. ..Hay fatales

silencios... Se oscurecen los cristales;
y se esfuma la luz en un suspiro,
temblando sobre el pálido zafiro
que azula entre tus manos imperiales.

Las tinieblas palpitan... Andan miedos
descalzos por las sedas de la alfombra,
mientras que, presintiendo tus hechizos,

naufraga la blancura de mis dedos
en la profunda y ondulante sombra
del mar tempestuoso de tus rizos.

FRANCISCO VILLAESPESA

9 de marzo de 2014

CESAR VALLEJO, "Comunión"


COMUNION

Linda Regia! Tus venas son fermentos
de mi no ser antiguo y del champaña
negro de mi vivir!

tu cabello es la ignota raicilla
del árbol de mi vid.
tu cabello es la hilacha de una mitra
de ensueño que perdí!

Tu cuerpo es la espumante escaramuza
de un rosado Jordán;
y ondea, como un látigo beatífico
que humillara a la víbora del mal!

Tus brazos dan la sed de lo infinito,
con sus castas hespérides de luz,
cual dos blancos caminos redentores,
dos arranques murientes de una cruz.
Y están plasmados en la sangre invicta
de mi imposible azul!

Tus pies son dos heráldicas alondras
que eternamente llegan de mi ayer!
Linda Regia! Tus pies son las dos lágrimas
que al bajar del Espíritu ahogué,
un Domingo de Ramos que entré al Mundo,
ya lejos para siempre de Belén!

CESAR VALLEJO

8 de marzo de 2014

Juan Ramón Jiménez "El viaje definitivo"


EL VIAJE DEFINITIVO

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostáljico...

Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

JUAN RAMON JIMENEZ

7 de marzo de 2014

Baldomero Fernandez Moreno, "70 balcones y ninguna flor".


SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR

Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta lleno de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...

¡Setenta balcones y ninguna flor!

BALDOMERO FERNANDEZ MORENO

6 de marzo de 2014

ANTONIO MACHADO. Caminante no hay camino.


CAMINANTE NO HAY CAMINO
Extracto de Proverbios y cantares (XXIX)

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

ANTONIO MACHADO

5 de marzo de 2014

Alma ausente de Federico García Lorca.

Alma ausente de Federico García Lorca

ALMA AUSENTE

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

FEDERICO GARCIA LORCA